AVIVA es una iglesia que vive lo que cree.
Amamos a Dios y a las personas, comprometidos con vivir un evangelio auténtico, práctico y transformador por medio del Espíritu Santo. Anhelamos ver personas restauradas, avivadas y caminando en su propósito único, inspirando a otros con su fe y su vida.
Somos una iglesia cercana, de fe, con un mensaje claro y relevante, guiada por la presencia de Dios y enfocada en formar discípulos de Jesús.
Lo que nos enciende, lo que define nuestra forma de vivir la fe y construir nuestra casa ministerial.
Su presencia y su Palabra | La Biblia es nuestra verdad y la presencia de Dios es nuestra prioridad.
Las familias | Creemos en hogares llenos de fe, amor y propósito.
La fe que avanza | No nos detenemos; caminamos en fe y obediencia.
El discipulado intencional | Creemos en formar discípulos reales, maduros y comprometidos.
La adoración con libertad | Adoramos con pasión y sin reservas.
La oración e intercesión | Ésta es la respiración espiritual de la iglesia.
Las comunicaciones | Usamos creatividad, medios y tecnología para expandir el mensaje de Jesús.
En Aviva Iglesia creemos en la verdad eterna de Dios revelada en Su Palabra. Nuestras convicciones doctrinales son la base sobre la cual predicamos, discipulamos, servimos y formamos una comunidad centrada en Jesús.
Este apartado resume nuestras creencias esenciales: las que han guiado a la iglesia cristiana por siglos y que hoy sostienen nuestra identidad, visión y misión como iglesia viva y en movimiento.
Creemos en un Dios trino, perfecto y eterno, que se revela como Padre amoroso, Hijo redentor y Espíritu Santo consolador.
Es nuestra máxima autoridad en fe, práctica y conducta. Es verdad absoluta y guía segura para cada área de la vida.
Jesucristo es plenamente Dios y plenamente hombre. Su vida, muerte y resurrección son el centro del evangelio que predicamos.
La salvación es un regalo inmerecido. No se gana por obras; se recibe por fe en Cristo.
Él nos fortalece, nos santifica, reparte dones y nos capacita para vivir la vida que Dios diseñó.
Todo ser humano, creado a imagen de Dios, necesita volver a Él por medio de Jesucristo.
Vivimos en comunidad, servimos juntos y avanzamos en misión.
Creemos en el valor, la dignidad y el propósito divino de la familia como espacio fundamental para la formación espiritual.
Nuestra esperanza está en la vida eterna prometida por Dios.
Esperamos confiados Su regreso glorioso, sin especulación ni divisiones, con la esperanza viva del Reino eterno.
Creemos en realidades eternas donde cada persona se enfrenta al destino final según su decisión respecto a Cristo.